La cosa funciona del siguiente modo: abres una novela de Dashiell Hammett, lees un par de párrafos y LA REVELACIÓN cae como una losa sobre tu cabeza: comprendes que no merece la pena el esfuerzo de escribir. La sensación de fracaso invade tus entrañas, arrojas a la papelera la pila de manuscritos que has edificado a lo largo de los años y, mientras bregas por no echarte a llorar como un niñito al que le han birlado la piruleta --en tu caso, la dignidad--, piensas que hay una corriente de injusticia soplando por el mundo. Y tú estás en plena ruta. Sigue aquí.
2 Comentarios:
Pensaba que se habia guardado mi comentario.
Como decia, no es mi tipo de lectura pero no lo descarto asi que tomo nota del nombre.
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