enfoque gay lo publicó el martes 15 de mayo de 2007 a las 7:25

Bareback Mountain

Bareback MountainDebo reconocer que me he echado unas buenas risas mientras recolectaba información para escribir esta entrada. Veréis, la industria del porno no sólo está repleta de viciosos, lo cual resulta más o menos obvio, de drogadictos, de machos en celo, de almas hambrientas y de chaperos, de enfermos mentales --Palmer, te estoy mirando--, de bonitos traseros, de cuerpos cincelados en largas horas de gimnasio, de egos inflamados como boyas, de discutiblesbellezas, de anécdotas y tipos gordos que no contarían con la oportunidad de fornicar si no tuviesen sujeta la sartén por el mango en la industria X --me refiero a directores, productores y demás--, jovencitos con limitada fuerza moral y heteros necesitados de dinero, sino también de una especie de ingenio picante y bastante previsible. Así que, cuando las productoras de cine serio lanzan al mercado una superproducción que resulta ser un bombazo en taquilla, los chicos del porno se apresuran a rodar su propia versión. Ocurrió por ejemplo con The hole. La señal, como no podía ser de otra forma, aunque el hole de la peli seria se transformó en... bueno, imaginad... Demonios, estoy empezando a sonrojarme. (¡Salvo que vosotros me conocéis y sabéis muy bien que eso no es cierto! Gritad conmigo: ¡farsante!) El caso es que era inevitable que a Brokeback Mountain le sacaran punta, y también resultaba obligado que las distintas versiones X de ese filme súbitamente mítico se titularan Bareback Mountain (bareback, a pelo, sin condón). Consultando la red en busca de versiones, me he sorprendido al descubrir que había bastante más de una, y me figuro que incluso más de las que he localizado.

Los nombres van desde Bareback Mountain. The raw truth hasta la austera Bareback Mountain, pasando por Riding high in Bareback Mountain. Creo que la primera en rodarse fue la protagonizada por un par de veinteañeros más o menos apuestos, novios en la vida real, que se encasquetan sus sombreros de cowboy y se despojan de todo lo demás. Por lo visto la peli tiene poco que ver con la trama del original al que emulan, por decirlo de algún modo, y como un usuario sugiere en un blog de noticias de la industria X, ¿qué les hubiera costado contratar a un muchacho rubio para interpretar al sosias de Heather Ledger?

Pensándolo bien, tengo la impresión de que me precipité un poco al conferir la cualidad de ingeniosos a los productores que idearon una película tan festiva, pero ¿qué importa? ¡Es porno y yo un excéntrico y atormentado conservador! ¡Ah, me someto humildemente a mis principios y contradicciones!

Al margen de todo eso, sigo pensando que lo más interesante de la industria del porno se encuentra tras las cámaras, sobre todo en las escabrosas vidas de los protagonistas: los drogadictos que la diñan debido a un mal cálculo de la dosis, las víctimas de asesinato, los cristianos (¿?) fundamentalistas, los que encuentran la fe, los que la dejan a un lado y emprenden una nueva vida, los que olvidan las diferencias existentes entre su personaje de ficción y su yo real, los que diseminan el virus del SIDA a sabiendas --más bien, deliberadamente-- y los chaperos, por enumerar unos pocos ejemplos. Nadie lo ilustra tan bien como Michael Lucas, que hoy es un actor y productor de éxito, emparejado con el ex presidente de la junta GLBT de la ciudad de Nueva York, y en su momento hizo fortuna como chico de compañía (me parece que el actor Rupert Everett figura en su lista de clientes, pero puedo haberlo interpretado mal; me comprometo a confirmar la wikifuente).

A menudo me pregunto qué lleva a todos esos muchachos, en particular a los heteros, a enrolarse en el negocio gay. Ellos mismos suelen reducirlo a una cuestión de dinero, y supongo que yo debería limitarme a asentir con la cabeza y olvidarme del asunto, pero, ya veis, no las tengo todas conmigo. Por ejemplo: los protagonistas de Bareback Mountain son pareja en la vida real --casi 2 años de relación, un verdadero logro--, y ambos están inmersos en la vida universitaria. Los dos trabajan de camareros, uno de ellos tiene un bonito rostro --aunque tal vez demasiado falto de carácter--, y el otro trata de abrirse camino en industrias plásticas más convencionales. Sus nombres artísticos son Turk Melrose (Frank August Fanucchi, en la vida real) y Winter Vance (aparecen juntos en la foto superior, si no habéis caído en la cuenta). Ambos tienen perfiles en MySpace, y uno de ellos, Fanucchi, hace las veces de modelo: me siento forzado a reconocer que no se le da del todo mal; aunque no es ninguna beldad, al menos de cara, el modo en que los suaves músculos se trenzan y superponen sobre su cuerpo no carece de gracia...

En fin, si encuentro respuestas para mis preguntas, aprenderé a escribir y publicaré una novela. Eso sí me gustaría.

Y una última cosa: en cierto sitio web se han tomado la molestia de seleccionar las 10 mejores versiones porno (hetero) de películas de éxito. ¡Grotesco!

Posdata: es política de este blog no enlazar con sitios web pornográficos, por si os estáis preguntando a dónde demonios han ido a parar los links. No los he puesto. (Si alguien los quiere, que busque en Google o que pregunte.)

Etiquetas: , ,

4 Comentarios:

Por Anonymous sonia, el 15 de mayo de 2007 9:15  

Imagino que el hecho de ser pareja les resultará más cómodo y lo mismo les da morbo verse luego en la pantalla.

Por Blogger Seth Bones, el 15 de mayo de 2007 10:21  

El vicio vuelve muy extraña a la gente, querida... :P

Por Blogger REM, el 15 de mayo de 2007 22:52  

Sí, con lo de sonrojarte he soltado una carcajada... ;)

Por Blogger Seth Bones, el 16 de mayo de 2007 2:14  

Las focas deben de haberse vuelto locas a tu alrededor, ¿no, esquimal?

Publicar un comentario en la entrada

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Descarga firefox gratis

© 2007. Todos los derechos reservados. // Diseño web.