enfoque gay lo publicó el viernes 2 de marzo de 2007 a las 17:14

Gay rumpy-tumpy

Lo último que desearía sería frustrar vuestros sueños, pero una vez más me ha tocado llevar a cabo el trabajo sucio y me propongo hacerlo con la mayor dignidad. Una incisión profunda y limpia, así, muy bien, y asunto concluido. ¿Soñabas con ser un guionista ítaloamericano y gay en Hollywood? Pues ¡despierta! Ese papel ya está pillado por Greg Berlanti, el tipo de la foto. No está mal, ¿verdad? Tan cierto como que la envidia os corroe. La meca del cine está repleta de hermosos rostros a los que nadie con el sentido de la belleza lo bastante desarrollado renunciaría a acariciar, y escribir guiones es un medio tan bueno como cualquier otro de rozarse inopinadamente con ellos. Un movimiento suave, eso es, ¿quién sabe?, puede que ésta sea tu noche de suerte, muchacho. Greg Berlanti cuenta unos 35 años, ha escrito el guión de algunos episodios de Everwood y ahora está enfrascado en una nueva serie, Brothers & Sisters, en la que hay cabida para, al menos, un homosexual interpretado por un tal Matthew Rhys. Lo saco a colación porque primero AfterEllen.com, y a continuación Logo Online publican la misma entrevista a Berlanti; es muy interesante y trata una amplia variedad de asuntos, desde cuestiones personales, como por ejemplo la manera en la que el guionista/ productor/ director se abrió camino en la devoradora industria del espectáculo, hasta la inclusión de personajes gays en series de televisión. Me ha parecido especialmente revelador lo que Berlanti manifiesta en relación con el tratamiento de la homosexualidad en la era post A dos metros bajo tierra: ahora constituye un compromiso con la dignidad exhibir a gays y lesbianas en el mismo nivel de verosimilitud que a cualquier hetero.

Conque guionistas gays, ¿eh? De pronto me vienen a la cabeza Darren Starr, de Sexo en Nueva York y Melrose Place, y Alan Ball (oh, tío, cómo te odio), de A dos metros bajo tierra y American Beauty. Hollywood, mundo del espectáculo, estrellas de cine, egos inflamados y fiestas que se prolongan durante 3 días. Monstruos, habéis destrozado nuestras vidas...

Qué tiempos aquellos en los que Melrose Place daba cancha a un personaje homosexual, un rubito pálido, blandengue y romanticón que en nada se parecía a la imagen mental que uno se había creado del gay angelino. El actor que lo interpretaba, Doug Savant, anda metido a día de hoy en Mujeres desesperadas. Bastante menos atractivo era Stanford, de Sexo en Nueva York, aunque tenía gracia y picardía. El mejor amigo de Carrie Bradshaw sufrió, como todos, un par de disgustos amorosos y ciertas frustraciones, ¡pero es que miraba sólo a los más guapos! Pensándolo bien, me recuerda al hermano de una chavala a la que conocía; el muchacho no era precisamente una belleza, y se empeñaba en que le presentáramos a los bombones más dulces de la discoteca. Si la memoria no me es infiel, ninguno picó. No obstante, Stanford Blatch/ Willie Garson se agenciaba a un quesito, un tal Marcus/ Sean Palmer, bailarín de profesión en la vida real, que había trabajado de chapero. Qué–fuerte, tía.

Ciertamente, como afirma Berlanti en la entrevista a la que aludía al principio de la presente entrada, A dos metros bajo tierra constituyó un verdadero aldabonzazo y obligó a todos los productores... o, al menos, a aquellos con ganas de hacerse respetar... a proyectar a los personajes homosexuales de un modo más maduro. La verdad es que no seguí la serie de principio a fin --la inestabilidad de los horarios tanto de A dos metros como los míos propios frustraron nuestra feliz relación--, de modo que no conozco el viraje moral completo del personaje gay, David Fisher, pero conservo una parte en la memoria. De hecho, fue David el cebo que me mantuvo sujeto a la serie durante los primeros capítulos, y es que ver reflejado en la pantalla a un gay conservador me llenó de gozo. Mi gozo en un pozo, sin embargo, cuando su vida se convirtió en una película porno, con felaciones improvisadas con un fontanero incluidas. Quién te ha visto y quién te ve, colega. Ese concepto de «pareja abierta» tampoco tiene buena fama en mi cabeza, de modo que supuso otra pequeña decepción. David pasó de rogar fervorosamente a Dios para que le ayudara a aceptarse tal y como era, a convertir la sexualidad en un juego de mesa. No obstante, al mismo tiempo la superdotada novia de Nate, Brenda, se despojó de su traje de virago y se volvió un poco más conservadora, por así decir, aunque «contenida» sería una palabra más ajustada.

Qué curioso cómo han ido cambiando los papeles gays a lo largo de los años. Otro ejemplo saludable es Will & Grace, que no solo era auténticamente desternillante, con mi inolvidable Karen Walker a la cabeza, sino con un protagonista, Will, que no sólo era gay, sino también perfectamente funcional. Y no es que su vecino y sin embargo amigo no fuera un hombre capaz, pues comparto su pasión por Cher y eso lo respeto por encima de todo, nunca podría criticar a un colega... pero, bueno, dejémoslo en que quizá Jack debería sentar cabeza. En todos los sentidos.

Aquí en España, mientras tanto, tenemos a ese muchacho de Motivos Personales. Jan Cornet. Muy mono, sí señor. Muy mono.

Etiquetas: , , ,

4 Comentarios:

Por Anonymous sonia, el 3 de marzo de 2007 1:04  

¿De verdad alguien sueña con ser guinista italoamericano gay ?
¿Por qué odias a Allan Ball?, el cual no sé ni quien es.
A dos metros bajo tierra, se me hizo sosita. No la seguí.
En cuanto a Will and Grace, aunque Karen hace un gran papel, me encanta Jack.
Te deseo un feliz fin de semana. Un beso.

Por Blogger Seth Bones, el 3 de marzo de 2007 5:35  

Alguno debe de haber. Guionista gay italoamericano, uno podría añadirlo a su tarjeta de visita.

Bueno, no es que lo odie; más bien exageraba para conseguir un efecto dramático, ya sabes. Su American Beauty no me gustó.

Feliz fin de semana, que se de bien :D. Un beso.

Por Anonymous REM, el 3 de marzo de 2007 16:42  

Wola!! No conozco a ninguno de los guionistas que nombras. Pero el que trabajó en Everwood seguro que es bueno. Tengo un especial cariño a esa serie... !

Y A dos metros bajo tierra no la vi, pero la tengo en la lista de series que quiero ver.

El comentario no tiene mucho que ver con el artículo, pero ya he dicho que no tengo ni idea de guionistas...

Por Blogger Seth Bones, el 3 de marzo de 2007 18:02  

Claro que sí tiene que ver, hombre. En cualquier caso, escribe todo lo que quieras, no te preocupes. Pese a la fama que tratas de echarme encima, ¡¡¡yo no censuro!!! :P

Publicar un comentario en la entrada

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

© 2007. Todos los derechos reservados. // Diseño web.