enfoque gay lo publicó el martes 6 de febrero de 2007 a las 4:29

Un popurrí de noticias gays

Un popurrí de noticias gaysNi siquiera conocía la existencia de algo parecido al cáncer anal. Pensaba que los chistes que en South Park se permitían a su costa eran pura chanza; pero por lo visto la Terrible Enfermedad no necesita mi reconocimiento para extenderse y destrozar vidas, y también alcanza ahí, al buti, y no tiene ninguna gracia. Hace días AmbienteG publicó una entrada referente a la posibilidad de prevenir este tipo de tumores mediante vacunas de nuevo desarrollo, y esta tarde About.com reproduce la cancioncilla: el virus del papiloma humano es un mal demonio que causa cantidad de problemas, y encariñarse con genitales ajenos sin tomar las precauciones adecuadas no contribuye a solucionar este delicado asunto. Por motivos obvios... no hace falta decirlo, tío, vicio francés, ya sabes... el cáncer anal se la tiene jurada a los gays, así que podemos celebrar con alborozo este nuevo avance.

También ha sido motivo de guasa, de bullas y de discusiones irreconciliables en la blogosfera gay el insólito comentario proferido por el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, respecto a que este año no cederá a la presión ejercida para que permita a los GLBT moscovitas recorrer las frías calles de su metrópoli; la excentricidad de su comentario reside en que Luzhkov describe la cabalgata del Orgullo como «satánica». Bueno, estoy de acuerdo con él: hay algo de perverso en un desfile de sacerdotes con los labios pintados de rojo pasión nº 5. Reflexionad, hermanos... Lo bueno es que, según leo en Advocate.com, Vladimir Cara de Póquer Putin, el desternillante presidente ruso, opina que la homosexualidad no constituye la mejor solución para los problemas demográficos que al parecer sufre su país. ¡Ah, procreación de procreaciones! La audiencia de reporteros rompió en una salva de carcajadas cuando el potentado eslavo realizó esa reflexión. Y debo admitir que a mí me dibujó una sonrisa en los labios. Pero es que soy un ogro y jamás río. Miradme, observad mi expresión voraz. Soy fiero como... bueno, como el macho–novelista Norman Mailer, a quien admiro no sólo por su fabulosa habilidad literaria, sino también como contendiente en la batalla que mi escritor favorito, Tom Wolfe, libró hace un tiempo contra las que denominó sus «tres comparsas», Mailer, Updike e Irving. En mi humilde opinión, a los tres les dio pal' pelo, como demuestra el célebre artículo Mis tres comparsas publicado en El periodismo canalla. ¿De qué sirve vociferar, cuando una sola ironía de Wolfe es capaz de partir en dos una maldita lámina de acero?

A propósito, la alusión a Mailer no fue gratuita. Lo saqué a colación debido a que en su nueva y quizá última novela, The castle in the forest, que retrata la infancia de Adolf Hitler, juega con la posibilidad de que el hermano mayor del genocida fuera homosexual. Lo leo aquí; sin embargo, el autor de ese artículo se equivoca de pleno al afirmar que se trata de la primera vez que Mailer describe escenas homosexuales en su obra. Tengo en la cabeza las maravillosas El fantasma de Harlot y Los tipos duros no bailan, dos novelas en las que las escenas homosexuales tenían cierta relevancia, al menos tal y como yo las recuerdo. En una de ellas, un guapo muchacho evocaba a su amante deslizándole el pene sobre la mejilla... Me pregunto si el periodista no lo considera lo bastante gay.

El artículo que enlazo dedica algunos comentarios en tono sarcástico a Norman Mailer, quien ha sido siempre una especie de bastión de la virilidad. No obstante, parece ser que la edad le ha hecho modificar su opinión sobre asuntos como la homosexualidad, a la que solía describir como el último recurso de los hombres incapaces de competir en la salvaje jungla heterosexual. Demonios, una sola noche en cualquier discoteca de ambiente le habría demostrado cuán equivocado se hallaba. De cualquier forma, recomiendo estas dos entrevistas. No tienen desperdicio. Un botón de muestra:
La homosexualidad es un tema que siempre le ha preocupado. ¿ Cómo se siente viviendo en una localidad tan exuberantemente gay? "En los viejos tiempos pensaba que el hombre debía ser vigoroso, mis concepciones masculinas provenían de Hemingway. Pero en los últimos diez o 20 años he cambiado, ahora soy mucho más tolerante". Dígame, ¿acaso no ha sentido alguna vez el temor de que pudieras ser gay? "No conozco a ningún hombre que no haya sentido eso. Es el terror oculto de cada macho". ¿A qué se debe la postura de Clinton hacia los gays en el ejército de Estados Unidos? "Si Clinton hubiera pasado una semana en el ejército habría aprendido que es inútil discriminarlos. Hay hombres que necesitan algún tipo de camaradería entre ellos porque las únicas muestras de cariño que recibieron en su vida vinieron de otros hombres. El ejército les permite vivir de tal manera que no tienen que considerarse homosexuales". // Entrevista completa.
Y otro más:
Sí, creo en Dios. No en el Dios de los americanos fundamentalistas. Creo que los fundamentalistas son en el fondo agentes de Satán y que el dios que ofrece juicios permanentes y finales sobre todas los cosas no existe. Dios, como yo lo veo, es nuestro creador, que está en guerra con otros poderosos elementos en el universo, alguien o algo, él o ella no entro en disquisiciones sobre su sexo , que está luchando por hacerlo lo mejor posible... Una idea que me fascina y que he desarrollado con placer en el libro es que Dios y Satán tienen sus limitaciones. Ellos tienen una economía y ciertos recursos. Sus agentes tienen que tener en cuentas esas limitaciones. De algún modo, operan como los agentes de la CIA. Digamos que los agentes del diablo actúan con una CIA oscura y supernatural [risas]. [...] En la Edad Media, los dos se disputaban el poder supremo. Luego vino la Ilustración para dar el poder a los humanos y desvanecer la idea de que existen fuerzas superiores. Pero yo creo en Dios como una fuerza que actúa en un sentido, y creo también que hay una fuerza que opera en sentido contrario. Hay también una tercera fuerza, la de los seres humanos que detestan la noción de Dios y que piensan que no lo necesitamos, ahora que tenemos la ciencia para explicar ciertas cosas. Pero resulta que la ciencia se puede inclinar también hacia uno u otro lado, y que, de algún modo, es una fuerza que escapa muchas veces a nuestro propio control. // Entrevista completa.
Compra las novelas y ensayos de Norman Mailer en la Casa del Libro, incluyendo El fantasma de Harlot.

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2 Comentarios:

Por Anonymous sonia, el 7 de febrero de 2007 18:39  

No te imagino sin sonreir, ;).

Por Blogger Seth Bones, el 8 de febrero de 2007 0:10  

Bueno, entonces parece que me has calado, ja ja ja. Río y sonrío todo el tiempo, aunque algunas personas lo encuentran ofensivo, no sé muy bien por qué... Claro que mis risas y mis sonrisas son a menudo un tanto cínicas. Me pregunto si eso tiene algo que ver :P Obviamente lo del texto iba en plan irónico ;)

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