He introducido tantos malentendidos, leyendas urbanas y prejuicios referentes a la homosexualidad en mi Tarro Mágico de la Confusión, que a estas alturas rebosan por el cuello del envase como una amarga montaña de galletitas de naranja. Algunos de esos desatinos son divertidos, otros ofensivos y parte de ellos decididamente inocuos, pero en general comparten la misma naturaleza: una ignorancia arrogante y pesada. Así que he resuelto incluir en Enfoque Gay una pequeña selección de obscenidades morales, ya sabes, como una caja de delicias de Cuétara pero en plan activista gay. Por cierto, me comprometo a actualizar la lista a medida que nuevos prejuicios acudan a mi cabeza --y es que soy así de abierto: dispuesto día y noche a aprender innovadoras formas de odio y necedad--. De momento, esto es lo que hay:- Los miembros de las parejas homosexuales se reparten los roles masculino y femenino: falso.
- Los gays desearían ser mujeres, y las lesbianas querrían haber nacido hombres: falso. Éste es, posiblemente, el mito más necio de entre todos los que afectan a la homosexualidad. No tiene sentido rebatirlo.
- La transexualidad es una variante de la homosexualidad: falso. Los trans son, por lo general, heterosexuales, y por tanto se sienten atraídos por miembros del sexo opuesto [a su género psicológico].
- Los homosexuales varones son extremadamente promiscuos: ¡boom! Diría más bien que los varones estamos sometidos a un fuerte instinto disoluto. En el caso de los homosexuales, no existe una mujer que oponga resistencia a esta inclinación. De todas formas, no todos los gays consideran una cuestión de supervivencia pasar por el máximo número posible de camas, saunas, cuartos oscuros y cabinas, y de hecho ni siquiera aprueban tal conducta.
- Todos los homosexuales son amanerados, pero sólo algunos presentan señales: falso. Aunque es cierto que numerosos gays adoptan determinados ademanes femeninos cuando consideran que el contexto es adecuado --por lo general, en compañía homosexual--, no es lo habitual. De hecho, quienes tienen pluma la manifiestan siempre, y quienes no la demuestran, sencillamente carecen de ella.
- Todos los homosexuales son de izquierdas: falso. Si bien es cierto que buena parte de los gays y lesbianas militantes se adscriben en posiciones políticas de centro izquierda, la generalidad es lo bastante digna y libre para observar todo tipo de convicciones.
- Existe un voto rosa determinante: falso. Véase punto anterior. Como cualquier otro ciudadano, un homosexual toma en consideración infinidad de factores sociales, religiosos, económicos, de principios morales, etc. para decidir su posición política; asuntos como el matrimonio o la adopción homosexuales adquieren distinto peso dependiendo del sujeto.
- Los homosexuales son superficiales, y eso los convierte en consumistas y rapaces: falso. Dado que por lo general los gays y las lesbianas constituyen familias más bien pequeñas --a causa de dificultades en la procreación y la adopción--, existe la posibilidad de que dispongan de «dinero no comprometido» para invertir en todo tipo de bienes y servicios. Así pues, no se trata de que consuman más impulsados por una propensión banal, sino que disponen de un remanente financiero, por así decir, que no se ven obligados a invertir en el mantenimiento familias muy nutridas. Sin embargo, y dado que la actual tasa de nacimientos por pareja es muy baja, esta circunstancia se presenta hoy día en familias tanto heterosexuales como homosexuales.
- Todos los homosexuales son feos: falso. Aunque eso es perfectamente aplicable a este servidor, basta salir de copas la noche de un sábado por un local de ambiente para apercibirse de la variedad de aspectos de gays y lesbianas.
- Todos los homosexuales son guapos: a pesar de la impresión que causan la mayoría de las revistas para público homosexual, se trata de un mito: falso. Véase punto anterior.
- Todos los homosexuales son ateos y anti–religiosos: falso. Existen gays y lesbianas con todo tipo de convicciones religiosas y espirituales. Muchos de ellos incluso practican religiones organizadas que desaprueban la homosexualidad.
- Los homosexuales poseen una cultura superior a la media: falso. Aunque carezco de estadísticas, la experiencia me demuestra que todos somos igual de incultos y mastuerzos.
- La historia de las artes está repleta de homosexuales: cierto. Pero eso no permite inferir que el desarrollo del Arte se haya sostenido sobre la orientación sexual. De hecho, ésa es una patraña homomaníaca e irresponsable que difícilmente soportará un escrutinio riguroso. La homosexualidad es legítima por sí misma, y no precisa de avales para justificarse.
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